EL PUEBLO QUE SOBREVIVIÓ A UNA
MASACRE AMENIZADA CON GAITAS
Este texto
es sobre periodismo narrativo, a lo que podemos llamar crónica.
La lectura cuenta sobre los 300 paramilitares del grupo AUC ( Autodefensas Unidas de Colombia)que
llegaron el 18 de febrero del 2000 al Salado Bolivar, en la costa caribe, acusando
a los habitantes de la población ser informantes para la guerrilla y los deciden asesinar y torturar a los
acusados y a la demás población en la
cancha pública del municipio.
Quienes relatan la historia de los hechos son Jose
Manuel Montes, Edita Garrido, Oswaldo Torres.
Sus víctimas fueron Eduardo
Novoa Alvis, Nayibis Osorio, Rosmira
Torres Gamarca, Pedro Torres Montes,
Marco Caro Torres, a Jose Ureta Guzman, Hemides cohen Redondo, Enrique Medina
Rico, quienes padecieron el sufrimiento de recibir torturas en diferentes partes de sus cuerpos. La primera
masacre fue la de Don Eduardo Novoa, desde ese momento los
paramilitares decidieron usar para celebrar las muertes con el sonido de los tambores por las gaitas de la
Casa de la Cultura.
En esta crónica se puede observar el
desplazamiento que realizaron las familias del salado por miedo o por
tristeza de esta tragedia, ya que había seis mil habitantes y después de
este suceso quedaron menos de 900 habitantes. Para la población que aun habita
el salado, poseían traumas psicológicos a partir de los sentidos por los hechos
de esta masacre.
“Resultaba injusto que los
tambores y gaitas de los ancestros, símbolos de emancipación y deleite,
permanecieran encadenados en el terror. Así que esa misma noche, bailaron un
fandango apoteósico en la cancha de la matanza. Fue como un renacer bajo aquel
firmamento tachonado de velas prendidas
que anunciaban un sol resplandeciente”
A su regreso y después del desplazamiento los pueblos vecinos que ayudaron con caridad a los habitantes del Salado fueron Canutal,
Canutalito, El Carmen del Bolívar y Guiamaral.
Después llego la Guerrilla de las Farc (Fuerzas armadas revolucionarias de Colombia) a cometer
otra masacre con las personas que habían regresado, porque los acusaban
nuevamente de ser colaboradores
clandestinos de grupos paramilitares.
Estos ataques se daban según Oswaldo, por
pertenecer geográficamente a los Montes
de María, una región agrícola y ganadera disputada por la guerrilla y los
paramilitares. Veían como escudo de protección
a la población civil y la violencia se apodero de su región.
También aparecen las dificultades
por las que tuvieron que pasar como la Joven María Magdalena y la falta de
oportunidad para la Educaciòn y falta de atención de salud
Palabras claves: memoria
colectiva, desplazamiento, grupos armados
al margen de la ley.
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